miércoles, 16 de mayo de 2012

EL PODER Y LA RADIO


La autenticidad, responsabilidad y ética de las radios siempre ha estado al acecho de ser manipulada o quizá comprada por el poderpolítico que, a su vez, lo hace a través del poder económico. Hacemos mención aquí a la frase universal que manifestaba ya hace muchos años Nicolás Maquiavelo de "el poder corrompe". 

En el Perú de hoy con su bonanza económica y su auge macroeconómico se ha visto una serie de conflictos socioambientales que sufren tanto las comunidades con el Estado y las empresas (mayormente mineras). Y sobre todo destacar cuál es el trabajko que desempeñan los medios de comunicación, especialmente las radios.

Si bien es cierto, las radios ejercen un poder enorme sobre las masas, pero a veces el fatal desconocimiento o la mera forma de ser sobornados implica el poco compromiso con la realidad del conflicto. Sucede mucho aquí en nuestro país por el hecho de estar concentrados en unos pocos y a la vez distantes. Entonces, hablamos de medios centralizados. Pero también hay que mencionar la importancia que tienen las radios locales como recursos de descentralización delos pueblos alejados. Estas radios, en su mayoría, conocen la realidad, viven la realidad; por lo tanto,son el motor y el motivo por el cual se debe apostar para que sean ese vehículo que promuevan direcciones acertadas.

Es verdad que los pueblos más olvidados son los de mayor pobreza. Pero eso no da derecho a llegar con órdenes superiores y hacer lo que les plazca. Se debe respetar sus costumbres, sus mitos, su modus vivendis, etcétera. Aquí,el papel dela radio y su manerra de comportarse con el público, su cpompromiso social que busca espacios donde se tomen acuerdos concertados. Pues evidentemente su rol proptagónico es defender de alguna manera los derechos dela comunidad, sus exigencias, sus propósitos.

Pero como podemos notar, a veces esta papel que se hace puede que sea motivo de desaparición o de demolición por el poder descentralizado.

El último suceso ocurrido en Bagua (cierre de algunas radios) demuestra hasta donde se es capaz de llegar solo y con el único propósito de alimentar los bolsillos ajenos. Es que la dictadura del dinero no entiende razones ni verdades. 

Entonces, las radios comunitarias deben, pues, encauzarse siempre mirando ese horizonte social que promueve organización, capacidad para integrar, escudo para defender, con el único fin de buscar la integridad para pode fortalecer nuestra unidad.

Conferencia sobre el conflicto socioambiental Conga.
Es en ese ámbito donde se deben mover las radios para intervenir objetivamente mas no neutralmente dentro del marco de los conflictos socioambientales.

Si bien es cierto, las comunidades campesinas ya no creen en las instituciones propias de la sociedad, las radios deberían asumir un papel plenamente sustancial a fin de conciliar al Estado con los sectores más desprotegidos. 

Lo sucedido en Cajamarca, Cerro de Pasco, Huancavelica, donde las mineras han adquirido por años el precioso metal extraído de las entrañas de los cerros demuestra que la historia es reversible y que asistimos a una enésima prosperidad falaz que se traduce en términos de explotación y galopante empobrecimiento generalizado.


Los medios de comunicación, en vez de hacer de conocimiento general esta situación crónica, han traicionado la causa justa de una población que exige demandas desde hace años. No cumplen su verdadero rol de ser protagonistas de la verdad, de ser instrumento del compromiso social, como radios que son.

Como una última reflexión queremos hacer de conocimiento nuestra preocupación por estas circunstancias adversas que hoy se encarnizan contra el poder político, perjudicando a una cierta parte de la sociedad. Es hora de que los medios abran tribunas de diálogo y planeen una componenda que favorezca a ambas partes, para así lograr una verdadera democracia.


EL DETERIORO DE LA CULTURA

Vivimos un mundo donde la velocidad de las tecnologías son incomparables. El hombre solo puede otear el panorama y sumergirse en el nuevo mundo. Ha sido temida en algunos casos, sí, porque altera los órdenes constituidos -afirmaba Giovani Sartori-. Pero no hay de otra.

Sin embargo, en comparación con la invención de la imprenta y el progreso de los medios de comunicación, estos siempre han sido aplaudidos, pues traían consigo una nueva forma de darle sentido a la vida del hombre. Una nueva fuerza capaz de cortar distancias y poner el mundo a nuestros pies. Una revolución que llevaría al hombre hacia las esferas más desarrolladas de la civilización. Primero la radio, luego la TV y por último la revolución multimedia. Todo esto en nombre de una globalización que busca el desarrollo colectivo y humano de las sociedades diferentes.

Sin embargo, hay algo aquí de verdad escondida, de entrampamiento que las mentes sumisas no pueden descifrar, de condiciones sibilinas a las que no podemos descifrar. Así esto se convierte en una especie misteriosa y entrañable a la que hay que desentrañar.

"Actualmente, el consumo de medios de comunicación constituye un componente fijo dela vida cotidiana en la mayoría de las sociedades", afirmaba Vicente Romano. Y continúa diciendo que la cultura predominante es de la de tales medios, pues se ha convertido en la experiencia cotidiana y en la conciencia común de la inmensa mayoría de la población. Así, la cultura mundial de los medios uniformiza y reduce el planeta.

Precisamente esa uniformización ha llevado al hombre a creer en el tipo de vida o creencia que puede usar para estar a la altura de las exigencias que estos instrumentos comunicacionales ponen en sus sentidos.

Entonces, hablamos así de una masificación que promueve la superchería de prototipos y modelos a los que hay que seguir. En definitiva, ya no hablamos así de progreso sino de retrocesos. Pues el hombre, como ser racional, ya no tiende a crear nuevas ideas, nuevos pensamientos que le den la libertad de expresarse, de sentir ese anhelo personal de desbordar nuevos sentidos en su vida. Pero con este letargo mentales imposible ser creativo.

Hemos llegado a la civilización del espectáculo, como afirma Mario Vargas Llosa en su último libro, lo cual ha traído negativamente el culto a la publicidad, el éxito instantáneo,la fama sin fronteras y la perversidad de las actividades artísticas e intelectuales. En consecuencia, la degradación de la cultura. Todo esto dirigido por los medios que apoyan sin control esta debacle cultural.

Sin embargo,hay que diferenciar todo esto de la función de las radios que también son medios de comunicación. Es cierto que también son parte de la uniformización, pues están envueltos más que todo en la monotonía musical, en programaciones ramplonas que no aportan cultura.

Las masas movidas por el interés común.
Pero hay que especificar que ellas tienen algo que las hace únicas: su inmediatez, su noble acceso a los que menos tienen, su capacidad para llegar a un pueblo y así poder ayudarlo a desarrollar. Entonces, ¡por qué no hablar de ellos como instrumentos de transformación de las comunidades? Si en sus inicio las radios fueron el instrumento conciliatorio y preconizador de las necesidades del pueblo, de la búsqueda de respuestas a sus reclamos, del apoyo social alas inquietudes de su gente.

Hay ejemplos de radios que se han creado para un objetivo único: culturizar a su gente, elevar su participación creativa, devolver sus costumbres ancestrales y realizar espacios donde converjan con un solo propósito: el de bienestar común.

Así encauzadas, las radios entonces lograrán la expresión individual, la creatividad perdida en el hombre, la búsqueda de nuevas estructuras que lo hagan valorar como hombre pensante. Y no pues terminar como un simple espectador pasivo que no discrepa, no razona; en suma, convertirlo en un hombre apabullado.

Ver: http://signoypensamiento.javeriana.edu.co/

LA VOZ RADIOFÓNICA

El poder de la palabra ha sido desde mucho tiempo un mecanismo que incitaba pasiones, alborotaba emociones, seducía amovimientos de grupo. Lo podemos recordar desde la época de los griegos, con el gran Cicerón, hasta nuestra actual república con Haya de la Torre. 

Es preciso detallar que el poder de convicción se sustentaba bajo la premisa de una reflexión por acción ante una circunstancia dada.Forjaba la actuación de la gente a ser partícipes o contribuir a un mejoramiento posible.

Con el tiempo esta convicción se ha ido permutando a un nuevo aspecto que incluye de manera natural en las personas. Hablamos de la radio y su forma de presentarse como herramienta dialógica.

Si bien las tradiciones orales son elaboraciones cognoscitivas que son reconocidas por los miembros de una comunidad.La palabra radiofónica constituye una realidad acústica auditiva que recupera las características de la cultura oral. En este sentido ejerce independencia de escrituras o formas gramaticalizadas. Así en este espacio la palabra pública adquiere una subjetividad particular. Pues los radiaslistas emiten sus mensajes basados en formas o marcos establecidos.

La radio entonces otorga una singularidad hacia el receptor que no tiene la visión de quién es el locutor. Aquí digamos que la forma de escuchar más que todo va a jugar una importancia que será la construcción de la escena radiofónica, pues la relación unidireccional impide ubicar quién emite el mensaje.

Si bien sabemos que la palabra oral definida como inocencia ha estado expuesta al desarrollo de la radiodifusión. El lenguaje de la radio siempre se muestra invisible y seductor, teniendo una presencia fugaz.

La palabra radiofónica presenta distancias con respecto a la palabra conceptual del texto. Aviva sentimientos y voluntades llamando a la acción. El diálogo radiofónico que se da entre sus locutores y oyentes, es palabra pública, mas no diálogo cotidiano.

Lo característico dela radio es su forma pragmática y estilística de presentarse como un amigo o un familiar mas no como institución lo que realmente es. Pero de esta manera es cómo crea confianza en sus oyentes llegando a lo más íntimo de su ser. Así pues trabaja de manera comprensiva y accesible con el receptor por su forma de crear entendimiento.

Los expertos en temas de promoción y desarrollo son importantes  para el quehacer radiofónico.
Hoy en día, la manera de hacer radio vemos que se realiza de manera hegemónica. Abren espacios para que la gente pueda expresarse y participar en un debate o una opinión.

Los géneros dialógicos en la radio otorgan dinamismo a la información y una activa participación del oyente. En el medio radiofónico los géneros dialógicos se basan en la palabra oral como elemento dinamizador. La radio capta el testimonio la fuerza dela voz humana. Así decimos que se trata de una comunicación que se da a través de la potencialidad y claridad.

La entrevista toma más fuerza fidedigna por el mismo hecho de reconocer qué tipo de voz es la que está detrás del mensaje, quién la emite y bajo qué modalidad.

Hay que también resaltar que en la radio los contenidos son variados y versátiles que los del periodismo escrito. ´Pues ellos tienen una forma peculiar de emitir diversas programaciones en la que aparece el entretenimiento, la información y la cultura. Es gracias ésto que la radio se vuelve más dialogante, por el mismo hecho de tener fragmentos muy bien estructurados.



Sin embargo, los géneros que promueven la participación de las audiencias merecen una consideración. Ellos promocionan la participación muy directa de los oyentes. Así, el genero participación es una estructura discursiva que tiene como objetivo principal hacer público el contacto inmediato que se establece entre el emisor y su determinado receptor. No obstante, esto puede ser pseudo democrático, ya que el que tiene el poder de controlar y seleccionar todas las participaciones e intervenciones es el locutor  y su respectivo equipo de producción. 


Se puede concluir entonces que la participación es una simple pero válida estrategia de la empresa para medir el rating o su permanencia en el cargo.

Ver: http://www.dialogosfelafacs.net/

EL OBJETIVO DE LA RADIO

Hablar de radio en estos tiempos, obliga al imaginario de pensar en distintos programas,música y sus variedades, las diferentes emisoras que existen, es decir, el tema en sí de la producción.

Una persona, pues, que está encantada de trabajar en radio piensa en lo que va a decir o hacer frente al micrófono,lanzando así el mensaje radiofónico hasta llegar a todo aquel que lo escucha. Todo esto refiere al quehacer radial.


Pero al hablar de quehacer radial notamos que hace falta o falta integrar tres ámbitos fundamentales: el de la producción, investigación y capacitación y enseñanza. Pues estos siempre están relacionados en cada momento del trabajo radial.

Es cierto que la investigación siempre ha sido más que todo desde un enfoque académico, de quienes se dedican a estudiar la radio. Pero si notamos esto, vemos que no ha sido el éxito delas radios comerciales,pues su investigación de mercados, el estudio de audiencias, la programación y las campañas de promoción son las que la han llevado al punto donde están. A diferencia de las radios educativas que se han quedado atrás por el descuido de no mirar el panorama financiero o la necesidad de captar audiencias.

Así pues se determina que el conocimiento del público objetivo, su evaluación así como conocer el mercado y sus ofertas, es fundamental para el campo comercial y educativo. Entonces, diríamos que la investigación va a acompañar todo el proceso de producción, mas no ser visto como una etapa posterior al mensaje radiofónico.

El aspecto técnico no es lo primordial en el quehacer radial.
Hay que recordar que el tipo de investigación no es académico, pues éste siempre está direccionado al conocimiento, y lo que se quiere acá es plantear el problema de la producción de mensajes, es decir, la construcción de productos comunicativos destinados al espacio masivo. Qhttp://www.vivalaradio.org/ue incluye la diversión y el entretenimiento, no perjudicando las acciones educativas. Por lo tanto, el tipo de investigación para el trabajo con medios incluyendo la radio, aún está por definirse. Ya que tal investigación en medios no trabaja solo con cifras ni supuestos teóricos, sino con códigos de percepción y gramáticas de lectura.

Si bien señalamos arriba sobre el quehacer radial, agregamos como parte complementaria del proceso de producción varios objetos de estudio, entre los cuales la iniciativa para la investigación, para la producción tiene un fin, el de la creación de productos comunicativos, y no solo de conocimientos.

Pues se hace necesario observar al medio no siempre como medio, sino como empresa comunicacional, lo cual va a derivar a varios criterios de urgente conocer. Así, las programaciones, junto a la gestión empresarial y a la información sobre la competencia. Saber, pues, de esta manera qué ofrecen las demás emisoras y sus diversos programas.

Asimismo, también se hacen necesario un enfoque público, es decir,realizar estudios en torno a preferencias y ratings por parte de los radioescuchas, para de esta manera elegir modelos que nos permitan crear espacios acordes a lo que la gente requiere.

Otro aspecto incluido en la investigación para la producción sería considerar la forma, el lenguaje y el tipo de expresión que emitamos en cada mensaje. No se trata de hablar con auténtica estética, con palabras ornamentales que van a ser inaccesibles a quienes escuchan. Se tiene que apostar por la fácil encodificación para poder obtener una buena decodificación de los productos comunicativos,y de todo aquel que está tras el mensaje radiofónico.Así, nuestra presencia va a originar el rápido reconocimiento por la forma como se presenta.

El objeto de estudio investigación-evaluación permite definir que vamos a evaluar con respecto a un programa, a un mercado, la competencia o el público. Así nos permitiría el cómo evaluar en base a una selección basada en un registro ordenado y sistemático que se desprenda de las opiniones personales. 

La investigación de públicos se ha vuelto un objeto de estudio, del cual es interesante rescatar ya no lo que estaba inmerso en una propaganda o mensaje que seducía rápidamente al receptor. Si no en su forma de verla como comprensiva de lo que observa. Es necesario investigarlo desde una perspectiva en la que sepa lo que está consumiendo, que adquiera una realidad de lo que lo estamos presentando.

Si bien, junto a todo lo expuesto, se habló se producción como forma de hablar en radio,programaciones, etcétera, se debe precisar que la producción debe cruzar los linderos que impiden una nueva visión de vislumbrar el quehacer radial. Debe existir el mecanismo de abrir espacios para poder estudiar al público desde otra dimensión. De darle mayor involucramiento, con sentido de reconocimiento de lo que quiere consumir o está consumiendo.

De esta manera,lograríamos una concertación y una forma de comportarse entre los dos, tanto del público como de quien la investiga. Solo así, se lograría una verdadera comprensión y un nuevo sentido de verse ambos como parte importante dentro del campo radial.

Ver http://www.vivalaradio.org/

viernes, 27 de abril de 2012

EL DETERIORO DE LA RADIO LAMBAYECANA


Las radios y su rol protagónico en bien de la sociedad lambayecana están deteriorados, mal visto, degradado, de alguna manera. Y esto se debe a una simple y llana razón: su mera financiación política y comercial.

Si hacemos un análisis del empoderamiento que han adquirido estas radios, nos damos cuenta que simplemente son serviciales a unos protagonistas políticos que en su momento sentáronse en un escaño congresal o adquirieron alguna autoridad regional para, de esta manera, obtener el poder de ser personajes “relevantes” en el espacio público.

Así su influencia se vuelve grande, marcada, respetada.  Este protagonismo adquirido empieza entonces a crear opciones de acogimiento para los radialistas que quieren trabajar sin respetar la verdadera deontología que los debe caracterizar como personas preparadas. En otras palabras, buscan cualquier deslenguado que hable en beneficio de quien los contrata, elementos de baja educación que, si bien es cierto, es la consecuencia del nivel de programación que transmiten.

Este detrimento vinculado a la comercialización barata de la radio, hilvana una especie de confabulación despectiva, pues hace que la radio apunte hacia objetivos despersonalizados.

La labor de los radialistas viene entonces a caer bajo esta atmósfera de subyugación, en un remolino envolvente que nos lleva sin ninguna dirección a horizontes extraños. Sumado a esto la bajeza de su requerida preparación se convierte, entonces, en un metal de atracción para los captadores señoriales de radio.

Así conjugados estos aspectos, las radios intentan clarificar el sueño de la gente popular que reclama mayor justicia y más igualdad, aprovechándose de su fiel sintonía que tienen hacia ellos. En suma, su incumplimiento de las radios se debe a la misma esencia de adquisición de varios sueños poderosos que quieren hacerse grandes sin construir grandeza y buscar poder sin construir poder en la gente.

miércoles, 18 de abril de 2012

RADIO: ESTETICISMO Y ANTROPOLOGÍA


Ni una época totalmente signada por los medios, en el que éstos determinan nuestros hábitos de consumir y oficializan la llamad “cultura de masas”, la labor de la radio parece un tanto escamoteada por la televisión. En estos tiempos de arraigamiento neoliberal, cabe formularse la siguiente pregunta: ¿Cómo actuar desde la radio?

La radiodifusión, en el sentido más cabal de la palabra, en la medida en que es responsable, inicia consensos y abre espacios de diálogo. Es decir, empodera al hombre común. Pro, ahora bien: ¿cómo conciliar la estética y el sonido de una radio en pro de un mejor desarrollo social? La respuesta a este pertinente cuestionamiento está trazada por las reflexiones complementarias de Arnheim y Lazarsfeld.

Rudolf Arnheim funda una postura plenamente estética, que concibe a la radiodifusión como un arte expreso, donde las emisoras son vehículos para transmitir programaciones sostenidas sobre una base artística.

Las concepciones arnheimianas de la radio asumen un papel artístico, creativo y cultural resaltando la ventaja de la expresión oral como eje fundamental del pensamiento. La televisión contrapone la visión y el lenguaje, en la que predomina el sentido de la expectación,  transformando la conducta participativa del individuo en una mera observación, carente de crítica e imposible de un análisis reflexivo.

Entonces, el medio ciego esboza una incitación hacia el arte emparentado con la ardua labor social. Estimula la creatividad y promueve el desarrollo asociado a la información.

En la postura antropològica-sociològica de Lazarsfeld, visualizamos una audiencia heterogénea, que dejó hace mucho de  ser una masa sin personalidad, un simple “rebaño consternado”, como diría Edward Bernays. Asumiendo esta posición sociológica, la radio nos deja entrever su cualidad para estudiar a una audiencia relativamente desigual.

Los estudios analíticos lazarsfeldianos adquieren un cariz cercano al uso comercial de las radios., Hoy en día, que prevalece el poder de atracción de la publicidad, resulta pertinente el legado que este fundador del pensamiento comunicador nos legara. A partir de sus concepciones acerca de la influencia de la radio y su estrecha vinculación a los hábitos de la audiencia, es que los medios comerciales y sus amos realizan la famosa segmentación de los mercados.

Dejando claras, como bellas aguas diáfanas, las posiciones de Arnheim y Lazarsfeld, tratamos de visualizar una factible sinergia entre ellas. Y es en este escenario, donde salen a flote los “radio studies”, que nacen como una iniciativa hacia una localización antropológica de la radio en el seno de una sociedad industrializada y visual.

Los “radio estudies” son opciones frente a una profusa comercialización radial. Ellas nacen con el propósito de alimentar una cultura y una información ávidas y  codiciosas.  

Esta naturaleza de las radios no ha merecido un estudio concienzudo y prolijo por parte de distintos expertos en materias de comunicación. Creemos, en cualquiera de los casos

Entre la temática que podría reunir este género de radiodifusión, están las radionovelas, las noticias locales, nacionales e internacionales (para construir un verdadera aldea global), la difusión de programas educativos y culturales, la publicidad, para definir una radio sostenible y educativa, con índoles populares y fines sociales.

De esta alternativa radiofónica, entra a tallar también la posibilidad azarosa de entrar en contacto con radios locales y globales, para compartir propuestas, establecer canales de diálogo a grandes distancias para afirmar a las emisoras como hacedoras de una nueva realidad.

Una vez determinado la conexión entre ambas reflexiones innovadoras, nos concierne a nosotros los hombres comunes, desde cualquier rincón indígena hasta algún resquicio ciudadano, unirnos en pos de un nuevo imperio radial que mantenga su arsenal oral en función a la educación y al compromiso social. Solo así, nos habremos desarrollado como un pueblo libertario.

Entonces, comunicación para el desarrollo es nuestro norte promisorio.

EL DESAFÍO EN EL NUEVO MILENIO

Las radios populares en la historia de América Latina han jugado una importante labor en favor de los sectores populares menos favorecidos. Les permitió la expresión para poder manifestar las injusticias, las desigualdades y el maltrato fomentado por el poder de unos pocos. 

Concedieron el arma fundamental de a palabra para hacer oír a los que nunca fueron escuchados, incluir a los que siempre fueron marginados. 

Tuvieron el propósito, el atrevimiento, el desafío, la audacia, de no temblar ante los poderes dominantes. Así funcionaron estas radios que con el tiempo y la llegada de un nuevo milenio se fueron encauzando hacia un destino aislado, quieto. 

El milenio nuevo -como diría Gabriel García Márquez- será el milenio del imperio de las palabras. Y es bien cierto, pues si notamos la presencia la presencia privilegiada de los medios de comunicación, hoy en día  nos ponemos a pensar del poder enorme que han adquirido.

"Actualmente, el consumo de medios de comunicación constituye un componente fijo de la vida cotidiana en la mayoría de las sociedades. La cultura predominante de hoy es la producida masivamente por tales medios" (Ignacio Ramonet).

Pero este milenio también ha traído el empoderamniento de pocos. Hoy en día, muchos tienen poco y pocos tiene mucho. La concentración de la riqueza a nivel planetario es de unos cuantos, apenas el veinte por ciento. El resto solo mira el derroche con que ellos caminan al filo de la opulencia.

Asó, el sendero nuevo de este mundo traspasa fronteras, límites. Ya no hay espacios vacíos, todo está cubierto de información, de comunicación, gracias al vertiginoso avance de tecnologías.

Entonces, las radios populares, la que nos interesan a nosotros, tendría nuevamente la correspondencia de empezar el sueño con que nacieron. Pero agregando que ahora son más poderosas.

Les toca a ellas abrir espacios donde las fuerzas sociales tomen posturas para debatir temas compatibles con su bienestar y progreso. De esta manera, las radios populares pasan a convertirse en aliados plenos de los nuevos revolucionarios del orden que luchan por causas justas.

Pues, como la globalización ha individualizado, ha ensuciado y ha corrompido las nuevas sociedades, es menester que apoyen los movimientos sociales que surgen. Ya que ellos traen el mensaje de las aspiraciones nuevas.

No obstante, hay que admitir que la globalización con las nuevas tecnologías -como hemos señalado- traen consigo una amenaza. Pues el fácil acceso a la oferta de información y programación externa pueden disminuir su propuesta de radio popular. 

Entonces, la radio popular tiene que partir de un enfoque local para poder asumir luego un compromiso más general. Debe promover la capacitación de los campesinos para que puedan elaborar nuevos proyectos agrarios, y así competir en el mercado externo. Debe asumir y cumplir el papel de mediador entre los ciudadanos y el estado. También una visión más democrática, donde los que quieren expresar algo lo expresen de forma libre y pluralista. Deben combatir el desprecio de las personas, el racismo, la violencia, la delincuencia, el narcotráfico, la corrupción, etcétera.

Así pues la tarea de humanizar se convierta en algo estratosférico, relevante, que involucre todas las condiciones humanas.

A plenitud, que sean una fuerza integradora que busque un nuevo rostro social donde todos, sin distinción de nada, sean escuchados a viva voz. Este trabajo debe ser una empresa ardua, sacrificada, que se traduzca de reformas sociales, que compitan con las otras radios, no comercialmente, sino intelectualmente. Ése es el prurito anhelado y ambicioso de las radios populares.