domingo, 15 de julio de 2012

LA LOCUCIÓN COMO ARTE

RESUMEN La locución implica un ejercicio responsable de compromiso social, de responsabilidad, que involucre las diversas necesidades y carencias de la población. No es solo un ejercicio vocal derivado de estudios profesionales previos, sino una manera de sentir y de comprometer a toda la ciudadanía. PALABRAS CLAVES Locución, ética, comprensión. La idea de hablar en radio resulta muchas veces atractivo para quienes se encuentran inspirados en trabajar y formar parte de ella. Pero cuando tienen el micrófono delante, entonces ven que no es tan fácil. Algunos suelen temblar, otros parecen desfallecer. Escuché a un amigo decir que la primera vez sentía que el corazón le latía como nunca, que se le iban las palabras. Pero luego, conforme pasaban los días, se acostumbró al pequeño gigante. Así notamos entonces que iniciarse como locutor cuesta por el mismo hecho de que tienes que enfrentarte a un mundo donde la mayoría de la gente te escucha. Es necesario tener un cierto ejercicio de preparación que pueda establecer en el locutor una especie de confianza, de amicalidad con la radio. Esto logrará, pues, contrarrestar los nervios, los miedos, la sutileza de las palabras. Y todo aquellos que pueda hacer sentir bien a su público y que, pues, también, de forma primordial, haga sentir bien al locutor. Ahora, después de éste y de forma interrogativa, un locutor puede ser cualquiera que coge el micrófono y empiece a hablar lo que se le venga en gana. Por supuesto que no. Debe asumir un encargo social. El de respetar y aceptar un compromiso respetable, ético y estético. Pues el locutor cumple un rol importante como principal transmisor de expresiones a determinadas comunidades. En tiempos pasados, antes de la televisión, su papel era la de congregar a través de la radio sintonías bárbaras, en la que familias enteras y también barrios enteros escuchaban a través de esa cajita mágica lo que acontecía en diversas zonas. Luego, con la llegada de la televisión, observamos una metamorfosis social. Puesto que la televisión ocupó cierto terreno ganado antes por la radio, lo cual no implica que la haya relegado, como actualmente se piensa. Así la radio no congrega sino individualiza. Pues como todos sabemos ella puede ser conducida a cualquier parte por su forma móvil. El personaje o en este caso, el locutor, quien está detrás de ellavan a propiciar que quien está del otro lado, o sea el escucha, se convierta en escucha fiel, que no lo cambie. Pero para todo esto es indispensable e innecesario tener buenos locutores. No se trata que tenga una voz extraordinaria, única, o que haya sido cultivada para ejercer la locución Este elemento de la producción no siempre implica hacer una diferencia entre voces buenas o voces malas. La calidad de la voz es la imagen global que proyecta un locutor. Otro de los aspectos más destacados y sobresalientes en un locutor es, pues, su naturaleza humana de afrontar lo imprevisto. La naturalidad es, pues, sin duda una forma de sentir y expresar lo imprevisible de una situación. Esto te lleva a analizar y pronunciar lo improvisado en ciertas circunstancias que no pudiste trabajar para ese día. El locutor no se elige a uno sino a muchas personas. Entonces esto hace que lo haga de la mejor manera. No utilizando forzadamente lo que a él le plazca, sino formar parte del conjunto que lo oye. En todas las situaciones quien se encarga de ejercer la locución trata de dar y hacerlo lo mejor posible. Hablando claro y entendible. Articulando muy bien las palabras. Esto es importante porque forma parte de la estrategia para cautivar y retener a su público. Pero lo más importante es la personalidad y la forma de entregarse, de dar lo mejor de sí. Entonces, queda claro que las voces bonitas y estentóreas pueden fracasar si no se alimentan de lo antes mencionado. Es fundamental que un locutor hable y se escuche a sí mismo. Esto, en gran medida le dará la razón para entender de lo cuán importante es trabajar en la radio. Pus le ayudará a concluir que, a pesar de estar en la academia, no es el amo ni el señor de todo sino solamente en sus palabras. Pero ésta puede que no sean escuchadas por quienes están del otro lado, por la sencilla razón como habla, interpreta y trata los temas. Pues hay locutores que, en cierta medida, piensan que su voz es la que va a marcar la diferencia por ciertas características destacables. Lo cual es completamente falso. Si forma parte de lo que se debe escuchar pero también se necesita que ella se involucre en lo común de la gente. Que despierte emociones. Que levante el triste despertar. Que se logre enganchar a lo que justamente el oyente desea. Es, pues, un fracaso hablar para un locutor porque su voz suene simplemente bien, pues el bien tiene que abordarlo el que lo oye. Que se sienta incluido, participativo, que hable de sus carencias, necesidades, emociones, etcétera. Que sienta que él forma parte de su necesidad y de sus angustias y alegrías. En suma, que avive la comunicación indisociable y refuerce la dicotomía invariable entre emisor-receptor. SÍNTESIS CONCLUSIVA Los locutores no se valen simplemente de su voz para poder ejercer la locución. Forma parte de ello; sí, pero lo principal es que incorpore a la necesidad de sus oyentes, que los haga partícipes y que los incluya. Enlaces de Interés: http://www.armandoplata.com/PENSUM-MLAP.pdf http://www.cadenagramonte.cu/index.php?option=com_content&view=article&id=8565:la-locucion-arte-de-convertir-las-palabras-en-imagenes&catid=85:sociedad&Itemid=55 http://dspace.ups.edu.ec/bitstream/123456789/413/5/Capitulo3.pdf Enlaces con vídeos: - http://www.youtube.com/watch?v=C8O3Us2ysaU&feature=plcp

viernes, 8 de junio de 2012

PROBLEMA Y POSIBILIDAD EN LOS MEDIOS


Resumen
En este artículo se habla del poder de los medios, de sus problemas y, a la vez, de las posibilidades que pueden surgir de ellos para fortificar una sociedad más justa y equitativa.

Palabras claves
Los medios son causa del enervamiento racional.
Medios, poder, sociedad, democracia, responsabilidad social, compromiso.

Vivimos en tiempos fáciles y tiempos difíciles. Tiempos donde nuestro país cada vez más está constreñido hacia una diminuta e inválida idea que es la del adormecimiento, letárgico y somnoliento juego mediático. Es decir, envueltos en las actitudes pasivas que nos originan los medios con sus devastadores programaciones. Frente a ésta también existe una posibilidad de reconvertirlo, de buscar mecanismos que contribuyan al mejoramiento de sus emisiones, que puedan manifestarse y a la vez exigir que La comunicación no es solo embrutecer las memorias de la gente, sino que la comunicación es más compleja donde se percate la expresión del receptor, que salgan a la luz sus juicios, sus opiniones, sus críticas. Todo aquello que lo dignifique como un ser humano, parte integrada de la sociedad. Todo esto como un derecho comunicativo que le permita afirmarse dentro de la ciudadanía y comprender a la vez su rol y su función en ésta.

LOS MEDIOS Y LA POBLACIÓN

Si bien en la sociedad actual la revolución multimedia ha generado una gigantesca ola que atraviesa los continentes y que en instantes un individuo puede informarse de lo que ocurrió en cualquier parte del mundo, también digamos que tiene sus deficiencias y defectos. Pues dentro de ella se establecen normas que propician la unidireccionalidad de sus perspectivas. Es decir, sacan a relucir lo que les conviene como empresa y no vislumbran muchas veces todo aquello que atente contra su reputación y su manera de actuar. Es muy visto en todo Latinoamérica. Pero el Perú en las últimas décadas es el núcleo al que hay que desentrañar para analizar el mal y tratar de curarlo.

Sabemos que la podredumbre mediática nacional empezó con el fujimontesinismo, quienes pretendían y lo lograron condicionar a una gran cantidad de medios para desde allí convertirse en fachada que adormitara al pueblo y no enterarse de las inmundicias que hacían. El pueblo sucumbió ante tal bajeza, ya que su baja condición de pensamiento reflexivo no aportó para obstaculizar e impedir tal propósito abyecto. El mal de esos tiempos ha repercutido hoy de una manera más civilizada pero con la misma careta.

Hoy en día el papel de los medios peruanos radica en una especie de complicidad poderosa. Bien es cierto que son el poder mediático los que ejercen más influencia que los poderes centrales del Estado. Son ellos los que determinan qué se hace o no en temas de conflicto y soluciones con poblaciones levantadas. Piensan tener los mecanismos necesarios en complementariedad con los gobernantes a la solución de los problemas. Alientan las decisiones centralistas. No confrontan la forma dialogante. El “Baguazo”, el “Moqueguazo”, el Proyecto Conga y muchos más conflictos sociales muestran su papel protagonista que es indignante ante los ojos de los peruanos.




Confabulado a todo lo mencionado, se tiene que vislumbrar y radiografiar el protagonismo adquirido en la TV y la radio.

McLuhan consideraba que la televisión intensificaría al máximo la responsabilidad del género humano. Esto es la ilusión de un invento que al principio tiende a cambiar positivamente el mundo. Pero vemos que la realidad es lo contrario, más bien irresponsable. La TV se ha convertido en un instrumento adormecedor, banalizado, animalista, sin armas de convicciones que puedan crear crítica, opiniones, sobre lo que se observa. No transmite lo esencial para desarrollarnos como humanos. Apela al facilismo, al sexualismo, al protagonismo, etcétera, en sí, a la conversión en un homo videns.

Sumado a ello, las radios cumplen un simple papel, el de brindar mayormente programas que diviertan a los escuchas. No generan tampoco crítica y si ésta se da de inmediato es clausurada. Viven de la monotonía musical y de la irreflexión de sus escuchas. Apelan a lo comercial, a lo protagónico, a lo desinteresado.

En suma, la mediatización se ha convertido en mandatización. Ya que no son ellos los que se ponen al medio y ven el panorama desde los ángulos pueblo-gobierno. Más bien inducen a actuar de una forma determinada como ellos lo establecen.

EL PODER DE CONCENTRACIÓN

La libertad de expresión es fundamental para que funcione un régimen democrático, pero, al mismo tiempo, hay una sobreconcentración de poder económico en los medios que hace que algunos de ellos, en algunas circunstancias, tengan tal expresión de interés privados que necesitarían balance. La sobreconcentración del dinero en los medios es una forma de concentración, el empoderamiento que han adquirido los dueños de la TV, la radio, los periódicos a través de empresas poderosas que esquematizan el funcionamiento del gobierno. Entonces es así que los medios actúan de una forma condicionada, y estos a su vez empujan a los gobernantes también de forma similar. No cabe aquí la palabra fiscalización, ya que no existe en este conjunto maquiavélico que menoscaba los elementos opinarios y críticos.

H.G. Wells, en su Outline of History y refiriéndose a los fundadores de Estados Unidos dice que “los padres de América pensaron también que solo tenían que dejar libre a la prensa y cada cual viviría en la luz. No se dieron cuenta de que una prensa libre podía convertirse en una especie de venalidad constitucional debido a sus relaciones con sus anunciantes”.

Eso es lo que ha pasado. Pues las empresas se han aprovechado de su condición económica para delinear los caminos que hay que seguir, todo en nombre de un sistema aplastante y avasallador llamado neoliberalismo.

EL PODER DE REGULACIÓN Y FISCALIZACION

Los multimedia nos informan de lo que los medios tradicionales no.
Si bien la autorregulación nunca ha funcionado porque vemos que los medios hablan sin rectificarse. Es más, según Hildebrandt, “el Consejo de la Prensa Peruana es nada, es un sindicato de fantasmas dirigidos por Gasparín; no hay nada que ver  ni rescatar. Es un biombo que alberga a los dueños, claro que tienen todo el derecho a tener su consejo, pero se da cuenta que los periodistas no tenemos federación ni colegio en ejercicio. No tenemos nada, por eso nos maltratan, nos consideran empleaduchos; es un gremio desunido, plagado por el egoísmo y absolutamente incapaz de ejercer cualquier autoridad ética”. Entonces es necesario, en base a esto, buscar nuevos mecanismos que estén orientados a la regulación de sus emisiones, de sus contenidos. No podemos quedarnos estatizados al ver que los medios nos envuelven y hechizan diariamente con sus programas banales y desproporcionados. Es indispensable exigir que los medios busquen agresivamente la verdad y que ésta verdad sea declarada en forma general, para desde allí empezar a creer en una verdadera democracia.
Según Álvarez Rodrich, “los premios que un gobernante puede dar a los periodistas es una constatación de relaciones promiscuas entre prensa  y poder, la cual es inconveniente por la distancia indispensable que debe haber con el fin de no mediar la independencia requerida para fiscalizar a la autoridad”. Más allá de todo esto, que es sumamente importante, es necesaria también la participación de las personas como fiscalizadores de los mismos medios. Pues debe haber ese contrapoder mencionado por Ignacio Ramonet que avizora y radica en la misma sociedad. “Pues los límites de los medios son sus audiencias. Son ellas las que podrían hacer, y así lo han hecho en muchas ocasiones, que los medios estén a su servicio en vez de en su contra. Son las audiencias, las sociedades mismas, las que tendrían la posibilidad de llevar a la práctica la sugerencia de Popper, y de tantos otros, de poner bajo control a los medios”.

Síntesis conclusiva
En suma, los medios de comunicación deben cumplir el papel fundamental de empezar a creer en la gente y de verlas no como un aspecto comercial ni una cifra segmentada. Más bien deben de ensanchar ese horizonte democrático de convivencia, pluralismo, de responsabilidad social y de compromiso ético y estético para, de esta manera, contribuir a una sociedad más estable y abierta.
Referencias

ÁLVAREZ RODRICH, Augusto, Paquito a poco, artículo del diario “La República”, 05 de julio de 2011.

HILDEBRANDT, César. Mi verdad a puño limpio, Revista “Domingo”, 29 de mayo de 2011.

OROZCO, Guillermo. Medios, audiencias y mediaciones, México, 1997.

SARTORI, Giovanni. Homo videns. La sociedad teledirigida. México, 1998.
VARGAS LLOSA, Mario. La civilización del espectáculo. Editorial Alfaguara, Madrid, 2012.

INTERCULTURALIDAD, COMUNICACIÓN Y GLOBALIZACIÓN


Resumen
El siguiente artículo habla acerca de la interculturalidad desde el punto de vista comunicacional que ofrecen los diversos medios de comunicación. Pero a la vez, también, la degradación que éstos ejercen sobre los individuo. Se enfatiza, asimismo, el atraso que algunas poblaciones sufren a causa de que la globalización no llega a sus espacios geográficos.

Palabras claves
La danza promueve la identidad cultural de los pueblos.
Cultura, interculturalidad, globalización, poblaciones, desarrollo social, Internet.

La vida de los pueblos, sus orígenes y sus pasados ancestrales tenían como particularidad y singularidad crecer y desarrollarse de acuerdo a las manifestaciones que eran heredadas de sus abuelos, sus padres y personas influyentes. Mencionamos aquí a la identidad, a la lengua, sus mitos, su idiosincrasia, como parte de todo ello. Es decir, a toda la diversa cultura que era practicad y desarrollada en ese espacio geográfico.

El mundo ha cambiado con los inventos y el desarrollo de las nuevas tecnologías. Las comunicaciones han dado un salto extraordinario hacia la interconexión de los medios, las ciudades, los países. Se habla de la interculturalidad basada en el reconocimiento e identificación con los diferentes individuos de toda índole a nivel universal que se da gracias a los nuevos medios de comunicación que son los que fortalecen dicho encuentro.

El término comunicación cabe aquí como un engranaje o enclave que permite la canalización de todo el mundo. Es gracias a ella que se pueden manifestar y expresar todas las voces humanas que requieren un reconocimiento y una validez como parte integradora del mundo. En sí abalamos de una globalización que ha originado el descubrimiento y acercamiento entre los pueblos alejados.

Pero también hay que vislumbrar el desgaste o la extinción que ello está produciendo. Pues a medida que se uniformiza el pensamiento y la generalización del hombre, esto conduce a la anulación de su identidad y de su historia. Entonces, hablamos de una integración y a la vez de una desintegración.

Hay que ver que no todo es bueno en los medios, pero sí la forma en que se los puede utilizar. Y también hay que mencionar que cierta parte de la población no pude beneficiarse o no hay un servicio equitativo de las nuevas comunicaciones. A lo que nos referimos es que la enorme brecha que separa a los países desarrollados de las naciones tercermundistas, tiene su cauce en la carencia de interconexión a través de los multimedia.

“Leí recientemente en el periódico que si el mundo fuese un pueblo de cien personas, habría cincuenta y siete asiático, veintiún europeos, catorce americanos (norte y sur) y ocho africanos. Ochenta vivirían en condiciones inferiores,  cincuenta serían desnutridos y el cincuenta y nueva por ciento de la riqueza total del mundo estaría en manos de solo seis personas (permítaseme decir que todos provenientes de los Estados Unidos. Setenta serían analfabetos, lo que representa en realidad a dos millones de personas, y ella encarna un reto para todos los que nos dedicamos a la enseñanza, a la cultura y a la difusión de ideas, porque lógicamente ese porcentaje de la población global no puede beneficiarse de los avances tecnológicos que constituye la base de la vida moderna”. Esto, según Tim Connell.

Entonces, conviene aquí destacar la ilógica de la globalización, porque no globaliza de manera general. En nuestro Perú profundo, como en las partes de la serranía aún no existen herramientas ni instrumentos mediáticos que contribuyan a la superación de ese atraso en que los ha dejado el mundo moderno. Su conclusión de ello es entonces que los conduce a una pobreza arraigada que no les permite estar acorde a los nuevos inventos y que por tanto son orígenes de desarrollo. Sin embargo, también es necesario considerar su cultura aún no fragmentada, pues la conservación de sus culturas y sus creencias es un apoyo de la no globalización.

El permanente intercambio entre culturas latinoamericanas es un principio de integración
El proceso de interculturalidad se amplía a las diferentes esferas del planeta. Se sabe entonces que el nuevo orden es el orden sistémico llamado neoliberalismo, que pretende y ya lo consiguió unir y conciliar los individuos de todos los continentes. Pero todo esto está marcado por la ingente dosis de jerarquización de mandatos. Es fundamental conocer que los nuevos medios de comunicación están dando la hora. Es a través de ellos que las personas se conocen, intercambian expresiones, fomentan los diversos aspectos que nutren sus relaciones. Esto lo hablamos en un sentido en el que como es hoy notorio la insistencia del internet y las diversas formas de estar enganchados en el mundo. El Internet, así como los medios diversos traen, pues, la forma de interactuar y expresar los contentos y descontentos de las poblaciones. Suelen ser utilizados como herramientas que promueven el desarrollo, la reciprocidad y la solidaridad con quien lo necesitan. Se ha visto campañas en las que la gente se congrega simplemente a través de estas herramientas. El movimiento de los Indignados es un reflejo de lo que menciono. Esto, pues, unifica el descontento de las personas que no quieren o no desean seguir inmersos en el nuevo orden. Los distintos pronunciamientos últimos que se ha visto en México para contrarrestar la barbarie televisiva que afecte a la mentalidad de las personas es también parte de lo que menciono.

Entonces hablamos de una cuestión ambivalente. Por un lado, los medios de comunicación como la televisión que propician el enervamiento racional en las personas; y por el otro lado, medios como el Internet que tienen en sí como las redes sociales, la fuerza de conciliar para empezar las movilizaciones y reclamos en contra de ese desfallecimiento racional.


Síntesis conclusiva
Se planeta que el papel de los medios de comunicación debe estar orientado a ejercer una verdadera interculturalidad, en un sentido pluralista, integracionista y democrático que alcance a todas las esferas poblacionales de los países desarrollados como en los países llamados en vías de desarrollo. Asimismo, se invita a una reflexión profunda para la utilización adecuada de tales herramientas comunicacionales que no emboten el pensamiento racional, crítico, heterogéneo, pues vemos que hoy en día la información es abundante pero el conocimiento está quedando rezagado por la irrupción intempestiva de las nuevas formas de comunicar e informar. Es decir, como dice Mario Vargas Llosa, existe más información pero, a la vez, menos conocimiento. 





Referencias

CONNELL, Tim. Hacia una filosfía de la telecomunicación, Revista “Docencia”, Nº 12.

VARGAS LLOSA, Mario. La civilización del espectáculo, Editorial Alfaguara, Madrid, 2012.

miércoles, 16 de mayo de 2012

EL PODER Y LA RADIO


La autenticidad, responsabilidad y ética de las radios siempre ha estado al acecho de ser manipulada o quizá comprada por el poderpolítico que, a su vez, lo hace a través del poder económico. Hacemos mención aquí a la frase universal que manifestaba ya hace muchos años Nicolás Maquiavelo de "el poder corrompe". 

En el Perú de hoy con su bonanza económica y su auge macroeconómico se ha visto una serie de conflictos socioambientales que sufren tanto las comunidades con el Estado y las empresas (mayormente mineras). Y sobre todo destacar cuál es el trabajko que desempeñan los medios de comunicación, especialmente las radios.

Si bien es cierto, las radios ejercen un poder enorme sobre las masas, pero a veces el fatal desconocimiento o la mera forma de ser sobornados implica el poco compromiso con la realidad del conflicto. Sucede mucho aquí en nuestro país por el hecho de estar concentrados en unos pocos y a la vez distantes. Entonces, hablamos de medios centralizados. Pero también hay que mencionar la importancia que tienen las radios locales como recursos de descentralización delos pueblos alejados. Estas radios, en su mayoría, conocen la realidad, viven la realidad; por lo tanto,son el motor y el motivo por el cual se debe apostar para que sean ese vehículo que promuevan direcciones acertadas.

Es verdad que los pueblos más olvidados son los de mayor pobreza. Pero eso no da derecho a llegar con órdenes superiores y hacer lo que les plazca. Se debe respetar sus costumbres, sus mitos, su modus vivendis, etcétera. Aquí,el papel dela radio y su manerra de comportarse con el público, su cpompromiso social que busca espacios donde se tomen acuerdos concertados. Pues evidentemente su rol proptagónico es defender de alguna manera los derechos dela comunidad, sus exigencias, sus propósitos.

Pero como podemos notar, a veces esta papel que se hace puede que sea motivo de desaparición o de demolición por el poder descentralizado.

El último suceso ocurrido en Bagua (cierre de algunas radios) demuestra hasta donde se es capaz de llegar solo y con el único propósito de alimentar los bolsillos ajenos. Es que la dictadura del dinero no entiende razones ni verdades. 

Entonces, las radios comunitarias deben, pues, encauzarse siempre mirando ese horizonte social que promueve organización, capacidad para integrar, escudo para defender, con el único fin de buscar la integridad para pode fortalecer nuestra unidad.

Conferencia sobre el conflicto socioambiental Conga.
Es en ese ámbito donde se deben mover las radios para intervenir objetivamente mas no neutralmente dentro del marco de los conflictos socioambientales.

Si bien es cierto, las comunidades campesinas ya no creen en las instituciones propias de la sociedad, las radios deberían asumir un papel plenamente sustancial a fin de conciliar al Estado con los sectores más desprotegidos. 

Lo sucedido en Cajamarca, Cerro de Pasco, Huancavelica, donde las mineras han adquirido por años el precioso metal extraído de las entrañas de los cerros demuestra que la historia es reversible y que asistimos a una enésima prosperidad falaz que se traduce en términos de explotación y galopante empobrecimiento generalizado.


Los medios de comunicación, en vez de hacer de conocimiento general esta situación crónica, han traicionado la causa justa de una población que exige demandas desde hace años. No cumplen su verdadero rol de ser protagonistas de la verdad, de ser instrumento del compromiso social, como radios que son.

Como una última reflexión queremos hacer de conocimiento nuestra preocupación por estas circunstancias adversas que hoy se encarnizan contra el poder político, perjudicando a una cierta parte de la sociedad. Es hora de que los medios abran tribunas de diálogo y planeen una componenda que favorezca a ambas partes, para así lograr una verdadera democracia.


EL DETERIORO DE LA CULTURA

Vivimos un mundo donde la velocidad de las tecnologías son incomparables. El hombre solo puede otear el panorama y sumergirse en el nuevo mundo. Ha sido temida en algunos casos, sí, porque altera los órdenes constituidos -afirmaba Giovani Sartori-. Pero no hay de otra.

Sin embargo, en comparación con la invención de la imprenta y el progreso de los medios de comunicación, estos siempre han sido aplaudidos, pues traían consigo una nueva forma de darle sentido a la vida del hombre. Una nueva fuerza capaz de cortar distancias y poner el mundo a nuestros pies. Una revolución que llevaría al hombre hacia las esferas más desarrolladas de la civilización. Primero la radio, luego la TV y por último la revolución multimedia. Todo esto en nombre de una globalización que busca el desarrollo colectivo y humano de las sociedades diferentes.

Sin embargo, hay algo aquí de verdad escondida, de entrampamiento que las mentes sumisas no pueden descifrar, de condiciones sibilinas a las que no podemos descifrar. Así esto se convierte en una especie misteriosa y entrañable a la que hay que desentrañar.

"Actualmente, el consumo de medios de comunicación constituye un componente fijo dela vida cotidiana en la mayoría de las sociedades", afirmaba Vicente Romano. Y continúa diciendo que la cultura predominante es de la de tales medios, pues se ha convertido en la experiencia cotidiana y en la conciencia común de la inmensa mayoría de la población. Así, la cultura mundial de los medios uniformiza y reduce el planeta.

Precisamente esa uniformización ha llevado al hombre a creer en el tipo de vida o creencia que puede usar para estar a la altura de las exigencias que estos instrumentos comunicacionales ponen en sus sentidos.

Entonces, hablamos así de una masificación que promueve la superchería de prototipos y modelos a los que hay que seguir. En definitiva, ya no hablamos así de progreso sino de retrocesos. Pues el hombre, como ser racional, ya no tiende a crear nuevas ideas, nuevos pensamientos que le den la libertad de expresarse, de sentir ese anhelo personal de desbordar nuevos sentidos en su vida. Pero con este letargo mentales imposible ser creativo.

Hemos llegado a la civilización del espectáculo, como afirma Mario Vargas Llosa en su último libro, lo cual ha traído negativamente el culto a la publicidad, el éxito instantáneo,la fama sin fronteras y la perversidad de las actividades artísticas e intelectuales. En consecuencia, la degradación de la cultura. Todo esto dirigido por los medios que apoyan sin control esta debacle cultural.

Sin embargo,hay que diferenciar todo esto de la función de las radios que también son medios de comunicación. Es cierto que también son parte de la uniformización, pues están envueltos más que todo en la monotonía musical, en programaciones ramplonas que no aportan cultura.

Las masas movidas por el interés común.
Pero hay que especificar que ellas tienen algo que las hace únicas: su inmediatez, su noble acceso a los que menos tienen, su capacidad para llegar a un pueblo y así poder ayudarlo a desarrollar. Entonces, ¡por qué no hablar de ellos como instrumentos de transformación de las comunidades? Si en sus inicio las radios fueron el instrumento conciliatorio y preconizador de las necesidades del pueblo, de la búsqueda de respuestas a sus reclamos, del apoyo social alas inquietudes de su gente.

Hay ejemplos de radios que se han creado para un objetivo único: culturizar a su gente, elevar su participación creativa, devolver sus costumbres ancestrales y realizar espacios donde converjan con un solo propósito: el de bienestar común.

Así encauzadas, las radios entonces lograrán la expresión individual, la creatividad perdida en el hombre, la búsqueda de nuevas estructuras que lo hagan valorar como hombre pensante. Y no pues terminar como un simple espectador pasivo que no discrepa, no razona; en suma, convertirlo en un hombre apabullado.

Ver: http://signoypensamiento.javeriana.edu.co/

LA VOZ RADIOFÓNICA

El poder de la palabra ha sido desde mucho tiempo un mecanismo que incitaba pasiones, alborotaba emociones, seducía amovimientos de grupo. Lo podemos recordar desde la época de los griegos, con el gran Cicerón, hasta nuestra actual república con Haya de la Torre. 

Es preciso detallar que el poder de convicción se sustentaba bajo la premisa de una reflexión por acción ante una circunstancia dada.Forjaba la actuación de la gente a ser partícipes o contribuir a un mejoramiento posible.

Con el tiempo esta convicción se ha ido permutando a un nuevo aspecto que incluye de manera natural en las personas. Hablamos de la radio y su forma de presentarse como herramienta dialógica.

Si bien las tradiciones orales son elaboraciones cognoscitivas que son reconocidas por los miembros de una comunidad.La palabra radiofónica constituye una realidad acústica auditiva que recupera las características de la cultura oral. En este sentido ejerce independencia de escrituras o formas gramaticalizadas. Así en este espacio la palabra pública adquiere una subjetividad particular. Pues los radiaslistas emiten sus mensajes basados en formas o marcos establecidos.

La radio entonces otorga una singularidad hacia el receptor que no tiene la visión de quién es el locutor. Aquí digamos que la forma de escuchar más que todo va a jugar una importancia que será la construcción de la escena radiofónica, pues la relación unidireccional impide ubicar quién emite el mensaje.

Si bien sabemos que la palabra oral definida como inocencia ha estado expuesta al desarrollo de la radiodifusión. El lenguaje de la radio siempre se muestra invisible y seductor, teniendo una presencia fugaz.

La palabra radiofónica presenta distancias con respecto a la palabra conceptual del texto. Aviva sentimientos y voluntades llamando a la acción. El diálogo radiofónico que se da entre sus locutores y oyentes, es palabra pública, mas no diálogo cotidiano.

Lo característico dela radio es su forma pragmática y estilística de presentarse como un amigo o un familiar mas no como institución lo que realmente es. Pero de esta manera es cómo crea confianza en sus oyentes llegando a lo más íntimo de su ser. Así pues trabaja de manera comprensiva y accesible con el receptor por su forma de crear entendimiento.

Los expertos en temas de promoción y desarrollo son importantes  para el quehacer radiofónico.
Hoy en día, la manera de hacer radio vemos que se realiza de manera hegemónica. Abren espacios para que la gente pueda expresarse y participar en un debate o una opinión.

Los géneros dialógicos en la radio otorgan dinamismo a la información y una activa participación del oyente. En el medio radiofónico los géneros dialógicos se basan en la palabra oral como elemento dinamizador. La radio capta el testimonio la fuerza dela voz humana. Así decimos que se trata de una comunicación que se da a través de la potencialidad y claridad.

La entrevista toma más fuerza fidedigna por el mismo hecho de reconocer qué tipo de voz es la que está detrás del mensaje, quién la emite y bajo qué modalidad.

Hay que también resaltar que en la radio los contenidos son variados y versátiles que los del periodismo escrito. ´Pues ellos tienen una forma peculiar de emitir diversas programaciones en la que aparece el entretenimiento, la información y la cultura. Es gracias ésto que la radio se vuelve más dialogante, por el mismo hecho de tener fragmentos muy bien estructurados.



Sin embargo, los géneros que promueven la participación de las audiencias merecen una consideración. Ellos promocionan la participación muy directa de los oyentes. Así, el genero participación es una estructura discursiva que tiene como objetivo principal hacer público el contacto inmediato que se establece entre el emisor y su determinado receptor. No obstante, esto puede ser pseudo democrático, ya que el que tiene el poder de controlar y seleccionar todas las participaciones e intervenciones es el locutor  y su respectivo equipo de producción. 


Se puede concluir entonces que la participación es una simple pero válida estrategia de la empresa para medir el rating o su permanencia en el cargo.

Ver: http://www.dialogosfelafacs.net/

EL OBJETIVO DE LA RADIO

Hablar de radio en estos tiempos, obliga al imaginario de pensar en distintos programas,música y sus variedades, las diferentes emisoras que existen, es decir, el tema en sí de la producción.

Una persona, pues, que está encantada de trabajar en radio piensa en lo que va a decir o hacer frente al micrófono,lanzando así el mensaje radiofónico hasta llegar a todo aquel que lo escucha. Todo esto refiere al quehacer radial.


Pero al hablar de quehacer radial notamos que hace falta o falta integrar tres ámbitos fundamentales: el de la producción, investigación y capacitación y enseñanza. Pues estos siempre están relacionados en cada momento del trabajo radial.

Es cierto que la investigación siempre ha sido más que todo desde un enfoque académico, de quienes se dedican a estudiar la radio. Pero si notamos esto, vemos que no ha sido el éxito delas radios comerciales,pues su investigación de mercados, el estudio de audiencias, la programación y las campañas de promoción son las que la han llevado al punto donde están. A diferencia de las radios educativas que se han quedado atrás por el descuido de no mirar el panorama financiero o la necesidad de captar audiencias.

Así pues se determina que el conocimiento del público objetivo, su evaluación así como conocer el mercado y sus ofertas, es fundamental para el campo comercial y educativo. Entonces, diríamos que la investigación va a acompañar todo el proceso de producción, mas no ser visto como una etapa posterior al mensaje radiofónico.

El aspecto técnico no es lo primordial en el quehacer radial.
Hay que recordar que el tipo de investigación no es académico, pues éste siempre está direccionado al conocimiento, y lo que se quiere acá es plantear el problema de la producción de mensajes, es decir, la construcción de productos comunicativos destinados al espacio masivo. Qhttp://www.vivalaradio.org/ue incluye la diversión y el entretenimiento, no perjudicando las acciones educativas. Por lo tanto, el tipo de investigación para el trabajo con medios incluyendo la radio, aún está por definirse. Ya que tal investigación en medios no trabaja solo con cifras ni supuestos teóricos, sino con códigos de percepción y gramáticas de lectura.

Si bien señalamos arriba sobre el quehacer radial, agregamos como parte complementaria del proceso de producción varios objetos de estudio, entre los cuales la iniciativa para la investigación, para la producción tiene un fin, el de la creación de productos comunicativos, y no solo de conocimientos.

Pues se hace necesario observar al medio no siempre como medio, sino como empresa comunicacional, lo cual va a derivar a varios criterios de urgente conocer. Así, las programaciones, junto a la gestión empresarial y a la información sobre la competencia. Saber, pues, de esta manera qué ofrecen las demás emisoras y sus diversos programas.

Asimismo, también se hacen necesario un enfoque público, es decir,realizar estudios en torno a preferencias y ratings por parte de los radioescuchas, para de esta manera elegir modelos que nos permitan crear espacios acordes a lo que la gente requiere.

Otro aspecto incluido en la investigación para la producción sería considerar la forma, el lenguaje y el tipo de expresión que emitamos en cada mensaje. No se trata de hablar con auténtica estética, con palabras ornamentales que van a ser inaccesibles a quienes escuchan. Se tiene que apostar por la fácil encodificación para poder obtener una buena decodificación de los productos comunicativos,y de todo aquel que está tras el mensaje radiofónico.Así, nuestra presencia va a originar el rápido reconocimiento por la forma como se presenta.

El objeto de estudio investigación-evaluación permite definir que vamos a evaluar con respecto a un programa, a un mercado, la competencia o el público. Así nos permitiría el cómo evaluar en base a una selección basada en un registro ordenado y sistemático que se desprenda de las opiniones personales. 

La investigación de públicos se ha vuelto un objeto de estudio, del cual es interesante rescatar ya no lo que estaba inmerso en una propaganda o mensaje que seducía rápidamente al receptor. Si no en su forma de verla como comprensiva de lo que observa. Es necesario investigarlo desde una perspectiva en la que sepa lo que está consumiendo, que adquiera una realidad de lo que lo estamos presentando.

Si bien, junto a todo lo expuesto, se habló se producción como forma de hablar en radio,programaciones, etcétera, se debe precisar que la producción debe cruzar los linderos que impiden una nueva visión de vislumbrar el quehacer radial. Debe existir el mecanismo de abrir espacios para poder estudiar al público desde otra dimensión. De darle mayor involucramiento, con sentido de reconocimiento de lo que quiere consumir o está consumiendo.

De esta manera,lograríamos una concertación y una forma de comportarse entre los dos, tanto del público como de quien la investiga. Solo así, se lograría una verdadera comprensión y un nuevo sentido de verse ambos como parte importante dentro del campo radial.

Ver http://www.vivalaradio.org/