sábado, 29 de septiembre de 2012

POR UNA DEMOCRATIZACIÓN DE LOS MEDIOS

 RESUMEN
Las nuevas tecnologías de la información y comunicación en el mundo moderno han traído una nueva forma de unificar los pueblos distantes. Lo fundamental es trabajar de manera convergente para poder conseguir tal unificación. Para esto es preciso que todos los comunicadores sociales empiecen a trabajar en beneficio de todos los sectores sociales. No obstante que todos los medios se evidencian como instrumentos de atribución social, de interés común para poder alcanzar una real democratización en los medios.

PALABRAS CLAVES
Medios, comunicación, democratización, socialización, tecnologías, sociedad.

Si bien al mundo moderno lo vemos como a un nuevo espacio en el que se pueden converger e interrelacionar múltiples culturas y diversas formas donde “todos podemos sentirnos parte de todos”. Es necesario enfatizar que toda esta hilvanaciòn social e debe en toda la medida a los instrumentos de comunicación. Pues son ellos que, a través de las nuevas tecnologías, se han abierto al mundo para hacer conocer los sucesos transcurridos.

Pero también es indispensable reconocer que todas estas nuevas formas de tecnologías informáticas y de comunicación obedecen a un cierto grupo que los maneja. Podríamos afirmar que la historia de los medios no ha cambiado y sigue siendo la misma. La de pertenecer a una elite, que son los que dirigen y estructuran el orden informativo mundial.

La actual sociedad de la información existe, pero existe en la medida que sus dueños quieren que existan. Pues no existe medio de comunicación social, salvo algún impreso diminuto y de circulación clandestina marginal- que objete al sistema. Entonces he aquí el gran e histórico problema de la democratización de los medios, porque se hala de libertad de expresión pero no se dice bajo qué parámetros o reglamentos suelen funcionar. Ya que muchos reconocen que los medios hacen poco por desarrollar un país y por mejorar la actuación de la sociedad. Y que la denuncia es una estrategia insuficiente para este fin. Entonces, es desde este punto en el que los presentes y futuros radialistas y comunicadores sociales debemos empezar a trabajar en pro de una mejor sociedad informada y comunicada.

Claro que es un proceso muy complejo y que requiere de mucha voluntad y convergencia, pero es posible porque los nuevos inventos tecnológicos están propiciando un nuevo camino para hacerlo realidad. Cabe mencionar que la tarea difícil es contra el sistema imperante que ha jerarquizado el mundo y que decir qué ofrecer y dar de consumir a los ciudadanos. Esto desde antes, y ahora con la irrupción del Internet y la nueva ofensiva cultural norteamericana.

Y mucho más con la megafusión entre las empresas American On Line (AOL), líder mundial de acceso a Internet; y el conglomerado TIME- Warner-CNN-EMI, primer grupo de comunicaciones a escala planetaria.

Sin embargo, la construcción de un nuevo orden informativo radica en la esperanza de incluir y apropiar a los diferentes sectores sociales que verdaderamente lo necesiten. Esto en la medida de crear mecanismos que tanto gobiernos como sociedades urbanas y rurales puedan unificarse y empezar a instaurar medios que sirvan de manera primordial a una verdadera construcción de ciudadanía, entonces de esta manera podemos empezar a trabajar en una forma conjunta y social. Debo remarcar que lo más importante debería trabajarse en las zonas rurales, pues en gran cantidad de éstas los instrumentos de comunicación aún son tradicionales y necesitan de manera urgente modernizarse para enchufarse al mundo y poder participar de los aconteceres sociales. No obstante vivimos la era de la información, entonces es fundamental que aquellos sectores también sean partícipes.

Menciono aquí la pregunta y la respuesta que pronunciaba Mattelart: ¿cómo devolverle el habla al pueblo? Pues es preciso vincular la noticia con las iniciativas populares que van generándose en el proceso, la gestión popular de una industria, de una unidad agrícola, acercamientos concretos entre los distintos actores sociales del proceso de cambio. He aquí unas expresiones para empezar a trabajar por una nueva reinvención de sociedad.

Es urgente insistir en este aspecto, si queremos empezar a cambiar el sistema al cual nos debemos. Las democracias en todos los países hablan de libertades (expresión), pero simplemente se trata de una libertad coaccionada, reprimida, seleccionada por sus sueños y aceptada por sus oyentes. No hay otra alternativa.

Por mi parte, creo en la firme convicción que en un futuro cercano, que la inclusión de las tecnologías de la información y comunicación es posible. Pues a partir de aquí podemos crear alternativa que repercutan en la participación de las zonas alejadas. Ya que éstas por su naturaleza son nuevas, y tienen una forma histórica de participación (recíproca, mancomunada).

Solo de esta manera puedo avizorar una libertad de expresión que se encarne y evidencie en la posibilidad, par cualquier persona, de acceder a los medios y llegar a través de ellos sin privilegios especiales y sin costo limitantes a la atención de las mayorías. Solo así estamos hablando de una verdadera democratización y socialización de los medios. Pues esta socialización supone una atribución de los medios al conjunto social para que se exprese adecuadamente. Envuelve la idea de una ampliación de su alcance, pero no solo a partir de nuevas tecnologías sino, fundamentalmente, modificando la unidireccionalidad de los mensajes y la esencia de los contenidos. No obstante, decirle también a los dueños del espectro como lo dijo el sudanés Alí Shum: “Ustedes tienen el 90 por ciento del espectro electromagnético y el 10 por ciento de la población. Nosotros tenemos el 90 por ciento de la población y el 10 por ciento del espectro. Queremos lo que nos corresponde”. Así, estaremos comenzando a descentralizar los instrumentos de comunicación que se encuentran en el regazo de unos cuantos hombres plutócratas, oligárquicos, que direccionar el pensamiento y la reflexión de una población aturdida, sin  razonar que simplemente obedecen a este mecanismo hegemónico.

Entonces, la sinergia que puedan construir los comunicadores en los medios tradicionales y las nuevas tecnologías de la información se basa en los resultados positivos de la mutua unidad que ellos puedan hacer. Asimismo, en la manera e que ellos puedan verse como instrumentos públicos, que tengan un compromiso social, que sirvan de participación ciudadana y que empiecen a forjar una nueva visión de información plasmadas bajo el efecto participativo de los más olvidados, de aquellos sin sintonía y sin voz en el universo comunicacional.

Pero esto no es posible si no lo empezamos a trabajar bajo la postura de un hombre radical, como afirma Paulo Freyre; comprometidos con la liberación de los hombres. No sintiéndonos dueño del tiempo ni de los hombres, ni liberador de los oprimidos. Si no, comprometidos con ellos, en el tiempo, para luchar por la liberación de ambos.

SÍNTESIS CONCLUSIVA
Es hora de empezar a construir un nuevo orden informativo, en el que se vislumbre una verdadera democratización y socialización de los medios. Esto en pro de una nueva concepción de sociedad que incluya a todos por igual.

REFERENCIAS
·         ALFARO MORENO, Rosa María. Derechos comunicativos para la afirmación ciudadana.
·         FRANCO, Carlos. El Perú de Velasco, Letra SRL, Lima, 1983.
·         MATTELART, Armand. La comunicación en el proceso de liberación. Siglo XXI, México, 1988.
·         FREYRE, Paulo. Pedagogía del oprimido. Edición incompleta. Santiago, 1969.
·         RAMONET, Ignacio. Las masas manipuladas. Revista “Docencia”, nº 22. Francia, 2007.
·         RUIZ CARO, Efraín. La tercera colonización. La voz, Lima, 1990.


ENLACES DE INTERÉS: http://www.derecho.unam.mx/web2/pop/culturajuridica/pdf/CJ3_Art_16.pdf http://www.fcs.edu.uy/archivos/Mesa_16_Doccetti.pdf ENLACES DE VÍDEOS: http://www.youtube.com/watch?v=4kmijw_0V2k http://www.youtube.com/watch?v=dyQUe79DoAI

1 comentario:

  1. Ángel,
    Algunas afirmaciones son ciertas, pero dejan de serlo cuando tu enfoque sale del centro del análisis, que es la persona, no la tecnología.

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